LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL COMO VÍA PARA PERPETUAR LA COSIFICACIÓN HACIA LA MUJER
LA
INTELIGENCIA ARTIFICIAL COMO VÍA PARA PERPETUAR LA COSIFICACIÓN HACIA LA MUJER
La muñeca es la mujer ideal la
que nunca protesta ni envejece, la que no necesita palabras para ser
comprendida.
Ramón Gómez
de la Serna– Greguerías 1917
Actualmente,
existen aplicaciones y páginas web estrictamente dedicadas a la creación de una
“novia virtual”, tales como Replika o Nomi.ai, las cuales tienen, literalmente,
una especie de “modo sexo”, de pago, en el que tienen la opción de usar el chat
de voz y hablar de una manera sexualizada. También existe la opción de crear un
avatar al antojo del usuario, muchos de los cuales están profundamente infantilizados
o son dibujos animados. Estos chats virtuales aprenden acerca de tu manera de
comunicarte y son capaces de adaptar sus recursos comunicativos a gusto del
consumidor. Se ha trasladado esa fantasía masculina de la muñeca inerte a una
especie de “bot sexual”. Esta situación tan distópica que estamos viviendo
recuerda al mito griego de Pigmalión y Galatea, en el que el escultor, desilusionado
con su situación con las mujeres, se acaba enamorando de la estatua que él
mismo crea.
El hecho de que existan chatbots sexuales perpetúa una visión en la que el deseo sexual masculino se vea satisfecho por entidades sin autonomía es un problema grave, que afecta directamente a nuestra forma de relacionarnos en sociedad, así como a la imagen femenina en el imaginario colectivo masculino. El desenlace de todo esto es claro: una manera más de perpetuar esa cosificación contra la que hace tiempo los movimientos feministas llevan luchando. La existencia de estos debería estar terminantemente prohibido y perseguido, simplemente continúa con la tradición rancia y machista. El discurso de que este uso de seres inertes complacientes previene de posibles ataques de índole sexual está insaciablemente refutado, pues no hace más que reforzar esa idea de mujer-objeto que los depredadores tienen en su mente. Además, el acceso a estos modelos de lenguaje es completamente libre y sin control, es decir, incluso a muy temprana edad se podría entrar en contacto con estos bots, creando un posible trauma futuro. La única solución es cortar de raíz.
BIBLIOGRAFÍA
Balistreri,
M. (2018). Sex robot: A philosophical analysis. Journal of Clinical
Research & Bioethics, 9(3). https://doi.org/10.4172/2155-9627.1000323
Gómez de la Serna, R. (1917). Greguerías. Biblioteca
Renacimiento.
Haraway, D. J. (1991). Simians, cyborgs, and women: The reinvention of nature. Routledge.
Raquel Fernández Muñoz
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