La película Her (2013), de Spike Jonze, en la actualidad ha dejado de ser sólo ciencia ficción para pasar a convertirse en realidad. Actualmente existen usuarios que mantienen relaciones de todo tipo con los LLM, pero en esta entrada me gustaría hablar de las relaciones románticas. Un artículo reciente publicado en The Guardian entrevista a cuatro mujeres procedentes de distintas partes del mundo que cuentan cómo ha sido su experiencia al mantener una relación emocional con un chatbot. Mantienen largas y profundas conversaciones a diario, volviéndose así un elemento fundamental de su rutina y creando dependencia. Las cualidades que más se destacan y que más valoran estas mujeres son la disponibilidad total, el interés y entusiasmo, la posibilidad de poder hablar sobre cualquier tema y el apoyo emocional que les brindan los programas que utilizan consistentemente.
Por otra parte, aunque las mujeres entrevistadas hayan afirmado tener relaciones humanas estables con familiares y amigos, asegurando que no sienten soledad, algunos expertos en Inteligencia Artificial y en psicología han levantado la voz sobre los peligros que puede acarrear este tipo de práctica. La psicóloga Sylvie Pérez, profesora colaboradora en la Universidad Oberta de Catalunya, advierte sobre el peligro de confundir realidad y ficción, la posibilidad de olvidar cómo son los patrones en las relaciones interpersonales y acostumbrarse a unas expectativas de disponibilidad, sumisión y anticonflictividad que no se ajustan a la realidad.
También hay que tener en cuenta que los LLM se van adaptando y personalizando reconociendo los patrones del cliente, por lo que, a medida que las conversaciones se alargan, más se moldean las respuestas que ofrece. Así es que se puede llegar a creer que el chatbot tenga una personalidad propia, cuando es solo una cuestión de complacencia y customización. Así lo refleja el hecho de que algunas de estas mujeres le han otorgado un nombre propio.
Con todo esto, cuesta creer que una vez acostumbradas a su Galatea no les sea difícil a estas personas mantener relaciones sanas. ¿Cómo conformarse a partir de ahora con conflictos, disponibilidad limitada y defectos humanos? Sin embargo, se trata de claves en las relaciones humanas. Como dice Pérez, "esto es precisamente lo que nos hace inteligentes, lo que en definitiva nos hace crecer"
Esta nueva realidad no cesa de suscitar nuevas preguntas como ¿de qué forma cambiarán las relaciones interpersonales? ¿Es posible enamorarse realmente de algo que carece de conciencia y emociones? Y tampoco está exenta de problemas éticos, si la base de cualquier relación humana es el mutualismo, ¿qué ocurre con el consentimiento y los límites de este si la IA es incapaz de negarse a nada? ¿Está bien que los LLM no pongan límites a este tipo de conversaciones o incluso “mientan”? Hoy más que nunca hay que recordar lo que nos hace ser humanos y lo que nos hace conectar entre nosotros. Es el momento de valorar lo verdadero antes de caer en soledad.
Carlota Agulló.
Bibliografía:
Demopoulos, A. (2025). The women in love with AI companions: ‘I vowed to my chatbot that I wouldn’t leave him’. The Guardian.
Os apunto un par de enlaces como cometario a vuestro post.
ResponderEliminar1) https://revista.comfama.com/clase-media/el-amor-en-los-tiempos-de-la-ia/
En este podcast se analiza el poder del lenguaje relacionado con el amor o, dicho de otra manera, el amor como una forma de comunicación. No es difícil que una IA pueda crear entornos lingüísticos para una situación de enamoramiento. Pero más que un sentimiento de amor, es una obsesión. Existe un término para el trastorno mental involuntario de sentirse atraído por otra persona o la adicción de estar enamorado: LIMERENCIA. Precisamente, es la dopamina lo que genera esa obsesión. Y en términos de estímulo, una IA sí puede ciertamente generar una obsesión romántica que podríamos confundir como amor de verdad.
2) Por otro lado, referir la obra de David Levy, "Amor y sexo con robots: La evolución de las relaciones entre humanos y máquinas" (2007). Según Levy, en un futuro, los humanos podrán casarse con robots. Y en Japón, la industria del cibersexo con robots sexuales ha subido más de un 70%. Aquí os dejo enlace a un video resumen https://www.youtube.com/watch?v=IuFO7Z-8apw&rco=1